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La participación de los usuarios en la creación de contenidos en la actual Web 2.0 (concepto que es utilizado como estandarte por una parte de la cibersociedad y cuyo significado es en ocasiones muy abstracto) tiene sus ventajas, en tanto proyectos como la conocida Wikipedia  han acabado disfrutando de un éxito a nivel de participación que resultaba difícil de comprender en sus primeros estados de vida.

No obstante lo anterior, tampoco podemos negar que esa misma libertad en cuanto a la creación y participación en páginas web puede llegar a crear situaciones que requerirán nuestra atención desde el punto de vista legal, como es el caso que nos incumbe en este momento, el caso de Wikileaks en referencia a la responsabilidad que ostenten sobre los contenidos que aparecen en la misma.

Dicho caso provocó que inicialmente la página fuera bloqueada por orden judicial, hecho que fue analizado en multitud de noticias como ésta que apareció en el New York Times (en el que también se hace referencia a la verdadera efectividad que tuvieron las medidas de bloqueo adoptadas). Si bien finalmente la página vuelve a estar en línea, son o no responsables por los contenidos con los que cuentan si aplicamos la normativa española?

Ya desde el principio, surgieron cuestiones referentes a la naturaleza de la responsabilidad y las actuaciones que se barajaban para intentar evitar los problemas que las filtraciones efectuadas por dicha página causaban. En primer lugar, el nombre que adoptaron (haciendo referencia a la filtración de información) nos pone en un contexto peligroso a la hora de analizar las eventuales responsabilidades. Si recordamos el Art. 13 de la Ley de Competencia Desleal

1. Se considera desleal la divulgación o explotación, sin autorización de su titular, de secretos industriales o de cualquier otra especie de secretos empresariales a los que se haya tenido acceso legítimamente, pero con deber de reserva, o ilegítimamente, a consecuencia de alguna de las conductas previstas en el apartado siguiente o en el artículo 14.

Este artículo viene a añadirse a un gran conjunto de normativa en que podemos encontrar la prohibición de revelar los secretos empresariales (o know how), estableciendo que gran parte del contenido que pone a disposición la empresa es de naturaleza dudosa.

Una vez establecido este extremo, debemos acudir de nuevo a nuestro socorrido Art. 16 LSSI

1. Los prestadores de un servicio de intermediación consistente en albergar datos proporcionados por el destinatario de este servicio no serán responsables por la información almacenada a petición del destinatario, siempre que:

  1. No tengan conocimiento efectivo de que la actividad o la información almacenada es ilícita o de que lesiona bienes o derechos de un tercero susceptibles de indemnización, o

  2. Si lo tienen, actúen con diligencia para retirar los datos o hacer imposible el acceso a ellos.

Podemos entender que dado el carácter de Wiki que han querido darle a la página, no resulta complicado que se pueda llegar a dar el caso en que no se conozca la totalidad de la información que se está almacenando en un momento dado.  No obstante, en este caso hay que tener en cuenta otros factores fruto de la naturaleza específica de esta página

Wikileaks accepts classified, censored or otherwise restricted material of political, diplomatic or ethical significance.

All submissions establish a journalist-source relationship. Online submissions are routed via Sweden and Belgium which have first rate journalist-source shield laws. Wikileaks records no source identifying information and there are a number of submission mechanisms available to deal with even the most sensitive national security information

Por un lado podemos observar como el objeto de la página es difundir material no disponible para el público, en base al acceso que terceras personas tienen sobre dicho material. A este factor hay que añadir el hecho que no se almacena ningún tipo de dato que permita llegar a identificar a la persona que ha enviado dicha información (con lo que, al menos en teoría, se llega a imposibilitar la identificación de la tercera persona realmente responsable).

En el caso que admitamos lo que se nos indica en la propia página web, podemos llegar a identificar la figura del editor responsable por la publicación final de la información que, recordemos, ha resultado filtrada de forma cuestionable? Respuestas hay para todos los gustos, causadas por la colisión del derecho a la libertad de expresión, a la libertad de emitir información veraz, contra la prohibición de divulgar dichos secretos.

La realidad es que en todo caso en que entren en juego estos derechos, habrá tantas interpretaciones como mentalidades se encuentren ante el caso.

Sergio Carrasco Mayans es Ingeniero de Telecomunicaciones, Informático, y Licenciado en Derecho por la Universitat Oberta de Catalunya, especializado en Derecho de las Nuevas Tecnologías y en Derecho Público.